Racismo estructural

Propuesta performática desde el racismo en mi territorio.

por María Moreno Rayman

María Moreno Rayman

 

Creo que si no me influyera la racialización en mi trayectoria personal no me demandaría tanta necesidad de reflexión y atención  que sentipienso merece este tema, puesto  que incluso quienes lo vivenciamos llegamos a un punto que invisibilizamos  y evadimos el tema para no hacernos cargo o para no sentirnos víctimas, creo que incluso obviamos para no detenernos a asumir nuestras realidades, porque  habitar el efecto y experiencia de rechazo puede ser muy duro y porque nos atraviesa de manera sistémica, ante esto, profundizar en  sus influjos resulta también un desahogo, una interpelación y propuesta discursiva hacia la legitimidad de nuestras existencias, que pasan de ser resistentes a resilientes, de pasivas a políticamente activas y propositivamente  creativas/expresivas.

 

 

Pareciese repetitivo hablar de racismo en la actualidad, seguramente se ha referido a este término en reiteradas veces como algo que consensuada y ampliamente deberíamos rechazar como sociedad globalizada y posmoderna, como si la racialización en estos tiempos fuese anacrónica, sin embargo, esta ahí de manera solapada a veces y evidente en otras ocasiones. Es doloroso ser “otro” en un sistema mundo donde nuestras corporalidades, subjetividades y culturas son negadas y excluidas, donde nuestras presencias pareciesen ser omitidas, rechazadas, despreciadas, me ha tocado en la actualidad ver el  racismo hacia la mujer mapuche y todo lo que representa , esto en los comentarios denigrantes que en redes sociales recibe la presidenta de la convención constitucional mapuche Elisa Loncon[1] y la machi Francisca Linconao también integrante de dicha convención que han sido elegidas por votación ciudadana como representantes de los escaños reservados para pueblos originarios en la redacción de la nueva constitución chilena y que surgió por la insistente lucha del pueblo chileno en el llamado estallido social  de octubre del 2019 y que tuviese un revuelo mundial .  Han sido demasiado hirientes los comentarios de rechazo y burla que me ha tocado leer y escuchar  en la calle, en los lugares públicos donde se cuestionan sus capacidades, sus apariencias, sus trayectorias, su forma de hablar y acento diferente, todo, lo más mínimo es objeto de burla, cuestionamiento, minimización, rechazo, es insultante creo para cada una de nosotras recibir este tipo de agresiones ya que son ellas mujeres mapuche como yo, que vistiendo su atuendo tradicional y realizando interpelaciones en mapudungun, su lengua originaria,han personificado y manifestado lo que en definitiva nos configura como culturas subalternizadas, como pueblos que no merecen el derecho de representatividad y como sujetas activas política y socialmente en una sociedad como la chilena, que es también mestiza y mayoritariamente pobre.

 

 

Por eso la necesidad de insistir en esto y como nos toca directa y transversalmente, la colonización sigue expandiendo sus efectos en nuestras subjetividades, bien lo explica Claudia Zapata, académica del Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile;

“El colonialismo es una forma de articulación social que organiza las diferencias y establece una relación en la que unos se colocan por encima de los otros, explotándolos o derechamente despojándolos de sus bienes. El racismo asoma aquí como un dispositivo ideológico destinado a legitimar política y socialmente esta jerarquía a través de la inferiorización física, cultural y psicológica; construyendo estereotipos; deshistorizando pueblos e individuos (no explica cómo han llegado a ser de un determinado modo. En el discurso racista ellos “son así” y lo seguirán siendo). No es casualidad que entre la intelectualidad indígena contemporánea los conceptos de colonialismo y de racismo sean centrales para elaborar un diagnóstico crítico de la relación entre sus pueblos y los Estados nacionales. En Chile, la intelectualidad mapuche ha sido particularmente aguda en la elaboración de estas interpretaciones. Y es que el racismo que hoy reconocemos en el país tiene su origen en la fundación del Estado, que transformó al pueblo mapuche en el espejo que devolvía la imagen de aquello que no se quería ser: salvajes o bárbaros, según fueron nombrados en distintos momentos”.[2]

Me propongo entonces afrontar el racismo hacia lo mapuche desde una mirada encarnada en mi propia experiencia corposentida, por lo mismo exteriorizable desde ese mismo lugar, considerando que es algo que he corporizado, es la performance la vía desde donde agenciar una propuesta y respuesta, desde donde se pueda concebir y canalizar una acción. Habitarse desde y en estas circunstancias transfiere en el cuerpo y sentir también una forma y manera de ser, por eso auto conocer esas huellas o marcas, hacerlas conscientes y utilizarlas como herramientas de creación también constituyen un lugar de disputa , una forma de relación que debe ser asimilada desde la interacción intercuerpos e inter presencias o ausencias.

Actualmente tenemos un panorama de tensión, militarización y violencia que en Wallmapu, territorio mapuche se encuentra en estado de excepción, significa que en las regiones del Bio Bio y Araucanía donde habitan y concentran las comunidades mapuches existe un gran contingente de militares controlando dichas áreas y ejerciendo un estado de sitio. Esta situación lleva varios meses a raíz de una serie de atentados a maquinarias de forestales principalmente y de empresas de extracción de áridos que han sido quemadas por diferentes grupos y orgánicas de resistencia mapuche independentistas que reivindican la recuperación del territorio ancestral mapuche, la expulsión del latifundio y empresas transnacionales extractivistas, así como la liberación nacional mapuche. Siendo la Cam coordinadora Arauco Malleco la organización mapuche autonomista que más acciones de sabotaje al capital como ellos mismos denominan se atribuye y que es también la organización de más larga trayectoria.

 

 

Actualmente el estado chileno habla de conflicto mapuche en la macrozona sur, implementando una serie de políticas públicas esencialmente represivas para abordar la serie de reivindicaciones que las comunidades mapuches están llevando a cabo por la restitución territorial, así como también por la defensa de sitios naturales como ríos, humedales, bosques, bordes costeros, montañas etc.

“el Estado ejerce su condición de superioridad paternalista, respecto de la autodeterminación de los Pueblos Indígenas. Por otro lado, el Pueblo mapuche en su condición de sociedad que aún no acepta su total dominio y sometimiento, busca todas formas de lucha para resistir tal situación. Estos matices constituyen la razón fundamental que históricamente han desencadenado reiterados tipos de conflictos, entre el Pueblo Mapuche y los estados chileno y argentino. Es así que, desde el estado se han implementado diversas políticas hacia nuestro pueblo, que tienden a aminorar las situaciones de conflicto que año a año van en aumento, intentando proyectar tanto fuera del país, como en su interior, un ambiente de aparente respeto y tolerancia. Sin embargo, estas estrategias no han prosperado, y aún no se ha logrado cumplir satisfactoriamente con las demandas y reivindicaciones del Pueblo mapuche” (p.579) COTAM 2003

El origen de todo tiene larga data, obviamente comienza hace varios siglos en territorio mapuche donde se pactó un tratado en Tapihue en enero de 1825 donde se reúnen a parlamentar las máximas autoridades mapuche y los representantes del ejército chileno encabezada por el capitán Barnechea.

 

Correa, Molina, Yáñez (2005) “En términos territoriales, el tratado de Tapihue produce un doble efecto. Por una parte, los mapuches reconocen que al norte del Bio Bio se ha constituido un nuevo estado nacional, del que ellos no forman parte, y que los españoles han sido derrotados. Por otro lado, el estado chileno reconoce a los mapuches su plena integridad territorial, incluso allende los andes, pero limitan su acceso al territorio chileno por el Volcán Antuco. En este contexto, como consecuencia del ejercicio de autonomía territorial, el parlamento de Tapihue reconoce la integridad del territorio.” P18

Menciono este antecedente porque resulta ser el argumento principal que refutan las organizaciones mapuche y las comunidades autonomistas por el derecho a la liberación del territorio y nación mapuche hasta la actualidad, está presente en la memoria histórica el hecho que alguna vez fue  reconocida la soberanía fuera del dominio chileno y español porque marca una frontera o limite que solo se  pierde hasta finales de 1881 con la ocupación militar de la Araucanía , donde ocurre el despojo territorial que asentó colonos extranjeros en toda la zona de la IX Y X región y donde las comunidades son acorraladas a lugares ínfimos para sostener su economía de auto subsistencia , mientras que a los nuevos latifundistas colonizadores se les entregas miles de hectáreas y las más productivas para sostener el desarrollo del país. Es este el principal motivo por el que la sociedad mapuche en su totalidad exige la restitución histórica de sus territorios ancestrales y la expulsión de los latifundistas, porque se cometieron muchas atrocidades desde el ejército chileno y también de parte de los colonos y latifundistas para seguir anexando territorio y expulsando a las comunidades, quemando sus casas y mutilando a las mujeres, etc. Algo muy parecido al genocidio del pueblo Selknam en el sur donde todos los integrantes de esta etnia fueron asesinados por los colonos en la Patagonia chilena.

La polarización se ha agudizado en este último tiempo por los atentados y detenciones a mapuches que no han tenido un debido proceso y terminan después de un tiempo siendo absueltos por faltas de pruebas, eso ha incrementado la desconfianza entre las partes, para acercamientos de diálogos fructíferos que apacigüen los caldeados ánimos y  sensación de injusticia que queda en la relación asimétrica entre aparato estatal y los integrantes de las comunidades mapuche.

 

Uno de los principales acontecimientos de violencia racista recientes en esta región  ocurre en la comuna de Curacautín en agosto del 2020, me impactó profundamente porque jamás pensé que algo así podría llegar a suceder, que ese nivel de odiosidad expresado de manera descontrolada y que también involucro a muchas personas podría llegar a acontecer, yo sé que uno de los principales motivos de rechazo a las movilizaciones mapuche se han incrementado por la muerte del matrimonio Luchsinger[3], quienes mueren quemados por un incendio en su casa provocado supuestamente por un ataque terrorista de encapuchados mapuche exacerbaron más profundamente un sentimiento antimapuche, aún así ver esas agresiones de cientos contra aproximadamente 20  personas , donde les queman sus vehículos y amenazan con quemarlos vivos es algo de una brutalidad que no alcanzo a entender ni dimensionar. Ese episodio en específico es lo que me interesaba abordar entrevistando a algunos involucrados que vivieron ese momento en la toma de esa municipalidad, intenté buscar maneras de poder contactarme con la gente a través de  amigas que los conocían pero no accedieron, lo que  es totalmente entendible al estar en un proceso judicial donde no hay gente procesada aún, donde ha pasado casi dos años y nadie recuerda siquiera estos eventos y donde no hemos podido aun como sociedad reconciliar nuestras visiones y posiciones, porque así como existe una animadversión y resentimiento mutuo, la tensión en la convivencia se hace notar todo el tiempo, demostrando que nos falta mucho por lograr un respeto mutuo así como una convivencia afable en un territorio como este. En un clima así se hace complejo todo, vivir y cohabitar en situaciones de violencia claramente no es auspicioso para nadie.

Por esto poder reflexionar y llevar a cabo nuestra capacidad de agencia es para mí desde un lugar político de autorrepresentación por un lado y por otro de un compromiso ético por reafirmar mi propia existencia y presencia desde los preceptos de mi realidad sociocultural. Es la necesidad de reparación, de dignificar las resistencias que vivimos constantemente por el solo hecho de querer existir, lo que sostiene mi práctica artística.

 

Sobre la performance.

Pienso que lo menos que quisiera es incomodar a mi propia gente, ejercer una violencia simbólica que yo siempre he cuestionado, entonces me viene a la mente la necesidad de autocrítica de los elemento que ocupo que cargan una significación súper potente en nuestra ritualidad y en que si usarlos en otro contexto molesta o incomoda a quienes lo usan (y usamos) con el sumo cuidado que se requiere y la importante funcionalidad que ejercen, me refiero a instrumentos sonoros como las kaskawillas que son cascabeles grandes de bronce y las wada que son calabazas con semillas adentro y que se usan como sonajas, por lo mismo me dedico a reflexionar sobre esta acción de manera profunda y desde un lugar que me haga totalmente sentido.

He visto que molesta y violenta que personas irresponsablemente y desde el desconocimiento ocupen elementos de nuestra cultura y las saquen de su contexto tradicional.  Pienso que se requiere siempre consultar a las autoridades espirituales sobre las representaciones que queramos realizar para en definitiva no transgredir la normatividad del az mogen  (orden natural). Es algo que desde la etnografía e investigación en general debemos plantearnos y por cierto discutir en nuestras decisiones y proyectos.  Es complejo ciertamente, es un tema que merece totalmente nuestra consideración y abordaje respetuoso.

 

Dicho todo lo anterior  a modo de autorreflexión básica, describo la performance, que se realiza en un espacio público que es administrativamente muy importante ya que representa la imagen de  la ciudad de Temuco como capital regional , se ubica en el centro donde por frente está la municipalidad, por la otra esquina la catedral católica , la intendencia a un costado y al sur los bancos y notarias más importantes , por lo que es un lugar transitado y la llamada postal de la ciudad es el monumento de atrás de donde realizo la intervención.

Parto desde mi cuerpo recostado y el suelo tapado con mi rebozo negro, lentamente comienzo a moverme debajo de él, comienzo a hacer sonar las  sonajas de bronce y calabaza de semillas con mi cuerpo aun oculta, generando sonido y movimiento, intentando pararme lentamente, aún tapada , así me levanto, quedo casualmente con el rostro tapado por el chal, es interesante esta imagen porque ese ocultamiento de identidad me recuerda a que nuestras autoridades espirituales llamado machi se tapan el rostro para poder ver sus revelaciones, es la oscuridad para ellos lo que les permite concentrarse y traspasar a otro estado para poder “ver realmente” esa importancia de lo oscuro en nuestro atuendo también tiene que ver con el origen en el vientre materno de oscuridad para vivir, es lo que también se atribuye a la semilla  que necesita de oscuridad para germinar, por lo tanto el color negro en sí representa la transición al renacer, ya que la vida también se concibe cíclica.

Luego de esto de estar parada haciendo sonar mis instrumentos que son usados tanto en lo ceremonial como festivo, saco del bolsillo de mi delantal, tierra, varios puñados los tiro lentamente en el cemento y luego con un jarro de madera chorreo lentamente agua, en la tierra como en el cemento, es fundamental el uso del elemento agua como elemento vital pero también en este caso por su capacidad purificadora, renovadora, de descarga de fuerza para limpiar los espacios , considero que hacer caer el agua en el cemento donde antes tiré la tierra y por lo cual se formó un poco de barro constituye un simbolismo de hacer visible todo eso esencial que se nos olvida , el territorio mismo , el paisaje , lo que nos sostiene y nutre y que también hoy es la causa que nos mueve a nosotros como mapuche, se gente de la tierra literalmente, sentir y llevar nuestro origen en el lugar que pisemos.  Seguidamente me paro sobre este barro, coloco mis pies descalzos y doy un giro en 180° hacia la izquierda, contrario al sentido del reloj, para mi cultura esa dirección es contraria a como gira la tierra, por lo tanto, es para sacar, extraer, revertir, luego salgo del lugar y mis pies dejan sus huellas barrosas mientras me desplazo, finalizando mi intervención.

De las principales reflexiones que logro experimentar post acción es primeramente lo desafiante de la sobreexposición,  donde es un cuerpo expuesto y sintiente el dispositivo  que maniobra y expresa, creo que se intensifican los estados y sensaciones, elucubraciones también porque siento miedo, porque rememoro situaciones anteriores  de mi experiencia y porque claramente es incierto todo, creo que esa tensión del momento va escribiendo también los tiempo de ejecución , se puede claramente aprovechar ese intersticio de tiempo para improvisar, porque si bien  existe una idea que delinea , es el ambiente y clima lo que permiten  accionar y en que niveles o tiempos, yo sentía que no debía extenderme, veía asombro de reojo en quienes se detuvieron a mirar, intenté no mirarlos, intenté siempre concentrarme en mi desplazamiento por el lugar y en mis pasos, en los sonidos que ejecutaba, en observar mi entorno más próximo y sentirme calma.

Creo que después de realizar este acto tanteé también mis propios límites, ese arrojo y determinación infunden un grado de autoafirmación y coraje que son muy necesarios para enfrentar el mundo y la vida también, salir de lo cómodo y habitual, de la enajenación para dar cara, poner el cuerpo como acción detonadora y liberadora.

Me quedo con esta cita que hace profundo sentido y relación a lo anteriormente expuesto; “La etnopoética construye interfaces entre una cultura y otra; al resaltar su artificialidad —enfatizando el significante traductivo, su anti-convencionaldiad y materialidad— puede invitar a comprender que la etnopoética no es nunca la poética del otro sino la insistencia en intervenir la propia representación del otro. Etnopoética es la manera en que una cultura representa una poética otra; o se represente su propia diferencia. La etnopoética no es la poética-otra; es el intento de actualizar y complejizar culturalmente nuestra representación; tanto la representación del otro como la autorepresentación”.

La experiencia de todo el diplomado a significado una apertura de conciencia a nuestra capacidad de agencia claramente pero también a hilar más fino  nuestras prácticas creativas, a conocer otros lenguajes y recursos y volver a hacerlos dialogar , me quedo con el concepto de transcreación porque me parece totalmente pertinente a nuestras realidades tan diversas pero tan comunes y esenciales a la vez , donde la retroalimentación que generamos al interactuar entre tantas voces y experiencias de los demás asistentes del diplomado fue enriquecedor y aleccionador, donde el acompañamiento y comentarios a nuestros proyectos y necesidades nutren nuestra existencia toda.


Bibliografía

Correa , Martin, molina, Raúl, Yáñez Nancy 2005 “ La reforma Agraria y las tierras mapuche  Chile 1962-1975”  Lom ediciones, Chile .

Comisión verdad histórica y nuevo trato , (2003) comisión de trabajo autónomo mapuche COTAM Volumen 3 anexo Tomo II.

Web

  • https://elisaloncon.cl/la-activista-y-politica-chilena-elisa-loncon-recibe-este-miercoles-en-vitoria-el-premio-rene-cassin-de-derechos-humanos/
  • https://www.emol.com/noticias/Nacional/2017/10/25/880703/Cronologia-del-Caso-LuchsingerMackay-desde-el-ataque-a-la-absolucion.html
  • https://palabrapublica.uchile.cl/2018/06/04/pueblos-indigenas-y-la-historia-del-racismo-en-chile/

[1] Se tituló como profesora de inglés de la Universidad de La Frontera, en La Araucanía, y cuenta con cursos de postgrado en el Instituto de Estudios Sociales de la Haya (Holanda) y en la Universidad de Regina (Canadá). Posee un Magíster en lingüística de la Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa UAM-I (México), un PhD en Humanidades de la Universidad de Leiden (Holanda) y un doctorado en Literatura por la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Actualmente es profesora de mapudungun -la lengua mapuche- e inglés, y trabaja como académica en el Departamento de Educación de la Universidad de Santiago de Chile (USACH).

También trabaja como profesora externa de la Pontificia Universidad Católica de Chile y coordina la Red por los Derechos Educativos y Lingüísticos de los Pueblos indígenas de Chile

[2] https://palabrapublica.uchile.cl/2018/06/04/pueblos-indigenas-y-la-historia-del-racismo-en-chile/

[3] https://www.emol.com/noticias/Nacional/2017/10/25/880703/Cronologia-del-Caso-LuchsingerMackay-desde-el-ataque-a-la-absolucion.html

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